miércoles, 17 de julio de 2013

Capitulo 22 "A la luz de la luna"



CAPÍTULO 22
"A la luz de la luna"
Zayn miró a su María, nervioso, más que nerviosa que nunca en su vida, esta acción marcaria vida por siempre, pero él estaba seguro, llevaba rato paseando con María por el Hyde Park, quería llevarla más tarde al London Eye.
- Es una noche preciosa… -dijo ella
- Tú eres preciosa…
- Zayn… que esté embarazada no significa que tengas que ser ñoño…
- No es ñoño, es romántico, además… eres preciosa… -dijo tocando el vientre de la chica. –y ella también lo será.
- O él…
- Será ella…y será igual que tú.
- ¿No quieres un niño? –dijo María mirándolo con el ceño fruncido.
- Una niña es más controlable…
- Tonto… -dijo María que observó como Zayn se mordía el labio nervioso –Zayn… ¿ocurre algo?
- No… nada… te –dijo, carraspeó. – ¿Te parece si vamos al London Eye?
- Claro, vamos –dijo ella sonriéndole, Zayn iba a explotar, lo tenía todo planeado.
Subieron al London Eye, María miro a Zayn sonriéndole y éste la estrechó contra su pecho, ambos observaron una preciosa vista de Londres oscuro y con pequeñas luces encendidas. Zayn miró hacia abajo, llevaba semanas planeando esto, mandó el mensaje de la señal y justo cuando la cabina de los dos chicos se situaba arriba, el London eye se paró, María abrió los ojos asustada.
- Tranquila –dijo el moreno a su lado. –Date la vuelta –dijo Zayn de nuevo, María hizo caso a su novio y después de unos minutos oyó un –Mírame. –giró lentamente y encontró la vista de Londres oscuro y a su precioso y  cariñoso novio arrodillado ante ella solo apoyado en una sola rodilla y doblando la otra, pero lo que más le sorprendió fue la cajita que tenía entre sus manos.
- Cásate conmigo –dijo el moreno, ella se llevó las manos a la boca y rápidamente asintió con su cabeza mientras lagrimas caían de sus ojos.
- Si…


Cuando se despertó lo primero en lo que pensó fue en Harry, no era muy propio de ella pero realmente le apetecía quedar con él. Así que en vez de esperar a que el de rizos llamase, Alba se adelantó. Pulsó su nombre en la pantalla del teléfono y mientras sonaban los típicos “pi” intermitentes, fue al espejo que había en un lado de su armario para pasarse la mano por el pelo rubio desenredándolo.
- ¿¡Qué!? –contestó Harry muy alterado.
- Eh… ¿Harry? –dijo Alba sin entender que le pasaba.
- Ah, eh –hubo un segundo de silencio –perdón Alba, pensaba que eras otra persona. ¿Cómo estás? –dijo recuperando su tono animado habitual.
- Bien… me he despertado y me apetecía verte ¿quedamos?
- No, no puedo –esa respuesta la desconcertó un poco, siempre quería verla –hoy no ¿nos vemos mañana en clase?
- Supongo…
- Vale adiós –le cortó y rápidamente colgó.
- ¿Qué coño le pasa a este ahora? –se dijo así misma tirando el móvil encima de la cama.
No le entendía, no entendía como Harry pasaba de estado “oso amoroso” a “paso de tu culo”. Lo estaría haciendo a posta solo para picarla, para ver quién era el que aguantaba más en el tira y afloja. Pues iba a ganar ella, no podía dejar que Harry la toreara y no iba a hacerlo. El móvil empezó a vibrar y rápidamente su corazón se aceleró al pensar en que sería Harry, pero no, era Niall ¿por qué le llamaba Niall?
- ¿Si?
- ¡Albi! –esa era Raquel ¿le había robado el móvil al pobre Niall? -¡rubia! ¿Estás ahí?
- Si, si ¿qué quieres?
- ¡Borde! Nada que si me acompañabas a casa, pero si molesto a su majestad déjalo no vayas a herniarte o algo…
- No te pongas así tonta, claro que te acompaño ¿pero dónde estás y por qué tienes el móvil de Niall?
- Luego te digo, paso por tu casa en media hora ¡no me hagas esperar!
- Ya sabes que no puedo prometerte eso –Raquel se rio al otro lado del teléfono y colgó.
¿Por qué estaba tan contenta? Ayer parecía un zombi andante sin emociones y hoy era un puñetero saco de energía. Suspiró agitando la cabeza para despejar la mente, tenía que volver a ser ella, apartar a Harry de su mente un rato, si él no se rayaba por ella, ella tampoco lo haría. Bajó a desayunar, necesitaba un café con urgencia, sino no sería persona en todo el día.

“Casa de los Styles…
- Harry no puedes seguir así –le dijo Louis que acababa de ver como colgaba a Alba sin ningún disimulo.
Éste se pasó las manos por el pelo echándoselo hacia atrás. Suspiró fuertemente en un gesto de frustración. Sabía perfectamente que no tenía que haber colgado así a Alba, pero lo había hecho sin querer, estaba alterado por la llamada que había recibido justo antes y pensaba que volvía a ser él. Resopló fuertemente para aclarar su mente, tenía que ordenar su cabeza, arreglaría lo de Alba más tarde, ahora mismo no podía llegar tarde.
- Harry… -volvió a decir Louis.
- ¿Dónde están mis llaves? –dijo él ignorando a Louis y palpándose los bolsillos de los vaqueros. El otro se las pasó levantándose del taburete de la cocina de los Styles –gracias Lou, me voy ya.
- ¿Por qué no lo dejas de una vez? –preguntó exasperado.
- Es más complicado que eso.
- Lo que tú digas… -contestó al final dándole la razón, habían tenido esa conversación cientos de veces y siempre acababa igual –oye, si sigues faltando a los entrenamientos, no podrás jugar y te acabaran por echar.
- Eso no es lo que me preocupa ahora mismo, diles que estoy enfermo –salieron de la casa y fueron hacia los coches aparcados a escasos metros de la entrada.
- Si –contestó Louis seco –como siempre.
- ¡Eh Lou! –Dijo Harry antes de entrar en su coche –ya sabes que no puedes…
- Que sí que no se lo digo a nadie –contestó cansado de todo ese tema.
- Gracias tío.
Harry salió rápidamente, mientras Louis se quedaba unos minutos dentro del coche. No aprobaba lo que estaba haciendo su amigo, ese no era el camino. Pero le sería leal siempre, pasara lo que pasase. También le dolía el hecho de que se lo estaba ocultando a Eleanor, pero sabía que ella lo entendería si lo supiera. Finalmente arrancó saliendo de la finca de los Styles y puso la radio para distraerse y olvidarse del tema.

“En casa de Niall…
Cuando despertó se encontró con los brazos de Raquel alrededor de su cintura, se estiró ligeramente intentando no despertarla pero ella se dio la vuelta apartándose de él y dándole la espalda.
- ¡Rach! –La sacudió ligeramente por los hombros –vamos despierta –la otra se dio la vuelta refunfuñando por lo bajo –me tengo que ir al entrenamiento, despierta.
- ¡Pff! –protestó sentándose en el colchón –eres un pesado –susurró estirando los brazos -¿dónde está mi desayuno en la cama con zumo de naranja? –Niall la miró mal y ella empezó a reírse.
Se sentía como nueva después de haber arreglado las cosas con el rubito, aunque no le gustaba que le despertasen, cosa que quedó clara cuando tuvo que taparse la boca para no bostezar fuertemente.
- Son las doce tampoco te quejes –le contestó él agarrando su cara y dándole un beso, cuando se separó sonrió de oreja a oreja.
- Bueno… esto ha sido lo mejor que has hecho desde que me has despertado.
- ¿Me matarías si te digo que me tengo que ir ya a entrenar? –ésta se encogió de hombros restregándose los puños contra los ojos.
- Así te pones más buenorro… -Niall sonrió y se tumbó encima de ella -¿no te ibas? ¿Oye y no puedo quedarme yo durmiendo?
- No, porque te pilla mi madre.
- Me conformaré con esto entonces –tiró del cuello de la camiseta de Niall y le besó con ganas. Él no pudo hacer otra cosa que agarrarle por los muslos y pegarse contra ella recorriendo cada recoveco de su boca con la lengua.
- Te odio –susurró Niall recuperando el aliento.
- Haces más ejercicio conmigo que en el entrenamiento –le contestó mordiéndole el labio inferior provocándole. Niall gimió y se levantó a regañadientes –déjame tu móvil anda.

“En la casa de los Styles…
- Zayn… no creo que debas hacer esto… -dijo María mirando a Zayn preocupada.
- Está decidido… tienes 19 años… y yo 20, somos mayores de edad, solo se lo vamos a decir.
- Zayn…
- Shh –dijo el moreno, el padre de María apareció por la puerta, junto a Anne.
- Bueno… ¿Qué teneis que contarnos? –dijo James, el padre. –Por favor… ya nada me puede sorprender.
- Señor…
- No se lo digas Zayn –dijo María mirando a su padre, estaba levantando la ceja en señal de mal humor, estaba segura de que si Zayn decía eso, lo iba a colgar de la orca.
- Señor, tengo que anunciarle que su hija y yo… por el bien de nuestro hijo y porque nos queremos… debemos casarnos y darle al bebe un hogar digno en el que crecer. –dijo Zayn, María lo miró y se tocó el pelo con nerviosismo mirando a su padre, su madre la miró y vocalizó un “¿Qué has hecho?” María tragó profundamente al ver a su padre reír, mierda, era una risa irónica. Zayn miró a María con el ceño fruncido.
- No os vais a casar…
- James… -dijo Anne –con tono tranquilizador.
 - ¡No! ¡Eres mi hija! ¡Tienes diecinueve años, no dejaré que te cases ahora, ya he dejado que tengas a la criatura, no dejaré que te ates a los 19, me da igual que seas mayor de edad, yo soy tu padre! –dijo James gritando y levantándose.
- ¡Ahora te interesas por ejercer de padre! ¿¡Dónde has estado tú todos estos años!? ¡Solo te has interesado por tu maldito trabajo y por ti! ¡¿Dónde has estado cuando yo necesitaba a mi padre?! ¿¡Donde!? –dijo María gritándole, lo miró, a sabiendas de que se había pasado, pero le daba igual, tenía que saberlo, esa había sido la vida de ella y Harry, su madre los cuidaba mientras su padre traía dinero e iba a sus cenar de abogados, no habían recibido el cariño de su padre nunca, solo para las broncas estaba allí, pero nunca para decirles enhorabuena por sacar buenas notas o por alcanzar metas. María salió de la casa con Zayn a su espalda.
- ¡María! –dijo Zayn, ella no le hizo caso, éste la siguió y la alcanzó. –Tranquila…
- No…
- Si… esto no es bueno para el bebé, tienes que estar tranquila, no te preocupes, haremos algo al respecto de la boda…
- Quiero ver a las chicas… -dijo ella mirándolo a los ojos.
- Entonces llámalas… yo tengo entrenamiento… -dijo Zayn. –Quería que vinieras… pero comprendo que quieras hablar con tus amigas.
- Bien… que te vaya bien el entrenamiento. –dijo ella dándole un pico.
- ¿Solo eso? –dijo Zayn, enganchándola del cuello, ambos saborearon el beso y cuando se separaron sonrieron. –Luego te veo.
- Vale –dijo ella alejándose, se dio la vuelta y lo vio caminando con las manos en los bolsillos… no sabía si era el embarazo, pero ese hombre… cada  día le ponía más.


Se duchó rápidamente y cuando salía justo escuchó la puerta.
- ¡Entra! –gritó subiendo por las escaleras.
- Sabía que me harías esperar… -susurró Rach entre dientes -¡te cojo unas galletas! ¿Vale? –le gritó y puesto que no obtuvo respuesta se lo tomó como un sí. Al final no había desayunado.
Después de vestirse y maquillare ligeramente bajó y se encontró con Raquel en el sofá y un tubo de galletas príncipe vacío.
- Me debes unas –le dijo la rubia yendo hacia la puerta.
- Me has dicho que podía comérmelas –contestó Rach saliendo de la casa.
- Dos o tres no el bote entero, gocha.
- Bueno… pues ya te compraré –accedió finalmente terminando con la discusión -¿sabes? No pensé que me acompañarías, creía que estabas con Harry.
- No. –dijo seca.
- Uh… ¿te pregunto ahora o espero a que nos encontremos con Andre y María? –le contestó Raquel con un tono divertido y demasiada curiosidad.
- Te esperas… -la rubia le miró de arriba abajo -¿qué haces así vestida por cierto? –seguía con la ropa de la fiesta de ayer.
- Me han echado de casa ¡te llame ayer, por cierto!
- ¿¡Has pasado la noche con Niall!? –Preguntó la rubia con una sonrisa de oreja a oreja -¡mírala! La que no se enamoraba –empezó a reírse sola.
- Te relajas, que solo hemos dormido Alba.
- ¿Te pregunto más ahora o espero a que nos encontremos con Andre y María? –dijo burlona imitando la anterior respuesta de Raquel.
- Zorra –contestó simplemente haciendo que Alba se riera.
Después de andar un buen rato llegaron a casa de María, todos vivían en el mismo vecindario pero las casas estaban a diez o quince minutos las unas de las otras, allí estaban Andrea y Eleanor esperando al resto.
- ¡Giiiiiiiirls! –gritó Andre al verlas y corrió a darlas un abrazo.
- ¿Liam te ha dado mambo? –preguntó Alba con una media sonrisa en la cara.
- Si, estás demasiado alegre –le apoyó Rach.
- No seáis envidiosas chicas –dijo ella altiva –si vuestros novios no os dan lo que queréis os jodéis y os aguantáis –les sonrió inocente en un gesto sarcástico.
- Es sexo es bueno para el cutis –aportó Eleanor haciendo reír al resto.
- Por eso ella tiene tan buena piel –dijo Alba acariciando su propia mejilla.
Justo en ese momento vieron salir a Zayn de la casa de los Styles que las saludó levantando un segundo la mano y se metió en su coche saliendo de allí rápidamente.
- ¿Qué pasa? –preguntó Andrea extrañada de que Zayn se hubiese ido tan rápidamente.
María salió a su vez nada más desparecer el coche de Zayn, se le notaba a la legua que algo la preocupaba pero cuando llegó hasta el resto de chicas sonrió de oreja a oreja ocultando cualquier gesto que pudiera desvelar su preocupación.
- ¡Hola! –las abrazó a todas a la vez y volvió a sonreír como si nada hubiera pasado. Miró a Alba con una ceja levantada -¿tú no estabas con mi hermano? –la rubia puso los ojos en blanco harta de que la preguntaran lo mismo todo el rato.
- No, tenía mejores cosas que hacer.
- Sinceramente yo creía que lo de que estaba enfermo era una excusa para estar contigo –dijo Rach.
- ¿De dónde sacas lo de que está enfermo? –preguntó María que era la primera noticia que tenía.
- Pues, por lo que me ha dicho Niall, Harry siempre pasa a buscarle para entrenar pero hoy ha ido Louis y él nos ha dicho que estaba enfermo.
- Louis ha estado con Harry esta mañana –aportó Eleanor –pero pensaba que iban a entrenar…
- ¿Qué coño está pasando? –preguntó Andrea exasperada de tanto misterio.
- Ósea que Harry no ha ido a entrenar, pero tampoco está enfermo como nos ha hecho creer Louis… -dijo Alba pensando en alto -¡está con otra! –le iba a matar.
- ¿Qué dices? –Dijo María negando con la cabeza –mi hermano está colado por ti.
- Da igual, a lo mejor lo hace por joder –contestó Alba.
- O te quiere dar una lección –dijo Andrea llevándose la mirada de cuatro pares de ojos que no entendían de lo que estaba hablando –piensa ¿ha pasado algo que le haya podido molestar?
Todas se volvieron hacia Alba expectantes mientras ésta pensaba en los últimos días. Entonces se acordó, Logan, Logan había pasado últimamente.
- Mierda… -susurró -¿adivinad quién vino ayer a verme? –Las otras cuatro esperaron a que hablase –Logan.
Todas emitieron un sonido de sorpresa al escuchar el nombre del ex de Alba.
- ¡No creo! –dijo Rach aguantando la risa.
- Pues ya sabes lo que le ha molestado –aportó Eleanor mordiéndose el labio inferior nerviosa, no entendía por qué Louis le había mentido, bueno, más bien por qué le había ocultado información.
- Ósea que está con otra, por joder –dijo Alba cabreada –que maduro tu hermano –María la miró mal un segundo.
- No creo que esté con otra, Harry no es así. Si estuviera molesto te lo habría dicho antes de hacer nada.
----------------------------------------
Chicas tengo muchichisimas noticias, primero, lo sentimos por haber tardado, segundo, Raquel se va con Alba a Londres el Martes, y yo me quedo en España muerta de asco, pero estoy super emocionada por ellas, tercero, yo, Maria voy a hacer un grupo de whatsaap con las lectoras de Bad Girls, asique por favor, pasadme el numero vuestro por MD, y poned, whatsaap Bad Girls, ok?. Cuarto, he echo una cover, porfis verla http://www.youtube.com/watch?v=GSepRWWJLps&feature=youtu.be y por ultimo, prepararos para los capitulos siguientes, espero que os haya gustado este, os queremos chicas, 34 SEGUIDORES EN EL BLOG!! xx

domingo, 5 de mayo de 2013

Capitulo 21 "Sexo, reconciliacion y pillada"



CAPÍTULO 21
 "Sexo, reconciliacion y pillada"
Después de haber pasado la tarde en la casa de los Styles, Liam y Andrea se fueron caminando hacia sus respectivas casas.
- Que locura –comentó Liam pasando un brazo por los hombros a la otra.
- Y que lo digas, que no se te ocurra no ponértelo conmigo eh –le amenazó Andrea con un dedo a lo que Liam se rio.
- ¿Sabes qué? –La otra no contestó con lo que Liam prosiguió –mi familia se ha ido a la playa… -Andre le miró con una ceja levantada.
- ¿Y…?                                                           
- Y –continuó –me estaba preguntando si te gustaría quedarte a dormir… -Andre sonrió pero hizo como que se lo pensaba.
- No se… ¿qué me ofreces? –le picó.
- ¿Tú que crees? –le preguntó Liam con mala cara
- ¡Pues por eso te pregunto! –dijo la otra sacando a Liam de sus casillas, cosa que no solía ser nada frecuente, se puso rojo de rabia y Andrea se empezó a reír.
- ¡¿Quieres que te diga lo que vamos a hacer?! –Andre asintió con una sonrisa de oreja a oreja –vamos a ir a mi casa y nada más entrar por la puerta vas a pasear tu bonito culo hasta mi habitación y ahí, ya puedes imaginártelo ¿qué te parece?
- Me parece que ya estabas tardando mucho en proponérmelo –se agarró a su cuello y le besó intensamente haciendo que Liam le sujetase por el trasero –corre, o te gano –en un momento Andre echó a correr hacia la casa de Liam que estaba a tan solo dos manzanas, no le hizo falta mucho tiempo para alcanzarla porque él había sido atleta hacía unos años, llegó y abrió la puerta sujetándola hasta que Andrea entró corriendo y él aprovechó para darle un cachete en el culo -¡Liam! –se quejó ésta entre risas.
- Creo que yo subo más rápido –contestó él cogiéndola en brazos y dándola un beso.
- Eres un cagaprisas –le dijo ella
- Tengo… demasiada prisa amor… -dijo Liam, llegaron a su habitación, Andrea la miró, no había estado allí, pero era genial, tenía cosas de baloncesto por todas partes y de futbol, como no, justo tenía su jodido uniforme para jugar.
- Dios mío… solo dios sabe cómo me pones con el traje ese puesto –dijo Andrea sonriéndole, Liam rio.
- Si quieres me lo pongo…
- No quiero ponerte ropa precisamente –dijo la chica guiñándole el ojo, se acercó y lo sentó en la silla y Liam simplemente la miraba maravillado.
-¿Qué me vas a hacer? –Dijo él inocente, Andrea sonrió pícara, cogió unas telas y le ató las manos a la silla con ruedas de su escritorio, el otro la miró nervioso -¿Te mola el sado?
- ¡No! –Dijo ella riendo –Calla, tú solo disfruta… -dijo para más tarde, coger la orilla de su camiseta y empezar a levantársela lentamente, se la sacó y se quedó con el sujetador color rojo de encaje, a juego con el tanga, Liam lo iba a flipar.
- No me jodas que llevas el tanga a juego… -dijo el otro nervioso, Andre miró hacia abajo y vio cómo se endurecía.
- No te queda a ti nada… -dijo ella riendo, se empezó a bajar los pantalones vaqueros, Liam estaba que se volvía loco, dios mío, iba a explotar de solo verla.
- Andrea… por favor… suéltame esto.
- Ni lo sueñes Payne –dijo la chica, se acercó hacia Liam y se sentó encima de el –Tío… no pongas esa cara…
- Pues déjame que toque –dijo él desesperado.
- Te suelto una mano, pero no hagas nada –éste asintió y Andre le soltó la izquierda, fue hacerlo y Liam se levantó quitándose el enganche de la derecha – ¡TRAMPOSO!
- Tramposa tú… ven aquí –dijo cogiéndola del culo –Dios mío…
La tomó y la tiró en la cama salvajemente, Andre lo miró como una loba al celo.
- Déjame que te quite la ropa –susurro ella quitándole la camiseta, observó su torso, lo acaricio y repaso el contorno de los seis cuadraditos pequeños, luego llegó al cinturón, quitándoselo rápido y bajándole el pantalón de un tirón.
- No puedo creer que la empollona de Andrea… sea salvaje en la cama.
- Liam… no me conoces, yo soy empollona en la uni, pero me junto con chicas que suelen tener dependencia hacia el sexo, asique…
- ¿Me estás diciendo que te has acostado con muchos tíos? –dijo Liam algo mosqueado.
- No, te estoy diciendo, que se lo que hago en este territorio y que yo no soy la misma en la uni que fuera –dijo la otra tirando de los boxers hacia abajo. Liam estaba que lo flipaba, dios mío no podía imaginarse como seria la acción.
- Vamos a hacerlo nena –dijo Liam seximente, se posicionó encima de Andrea y poco a poco se introdujo en ella. Andrea estaba que moría de placer, sacó fuerza de sus entrañas y se colocó encima de Liam.
- Aquí mando yo Payne… hoy al menos –dijo ella, empezándose a mover acompasadamente con Liam. Él estaba que no se lo creía, le encantaba esta Andrea, haber, amaba a la otra también, pero esta era la verdadera, la que no se escondía de los “populares” acababa de conocer a la Andrea “sin preocupaciones”. Ambos llegaron regularmente igual, Liam no podía, era el mejor orgasmo que nunca había tenido, era increíble, se supone que las plásticas eran buenas… pues no, como las Bad Girls… ninguna.
- Dios… santo –dijo Liam cayendo en el colchón rendido.
- ¿No te ha gustado? –dijo Andre, Liam rio de lo ilusa que era a veces, pero eso, le encantaba, amaba a todas las Andreas, cada una de ellas, hacían un conjunto, explosivo. Ahora que las había probado a todas… nunca podría vivir sin ellas.

“En casa de los Styles…
Los padres de María y Harry llegaban hoy, Zayn se encontraba con ellos, no quería apartarse de ella, ni de su hijo o hija que se encontraba en el vientre de María. Ésta estaba acostada en el sofá, Zayn y Harry a penas la dejaban levantarse, suspiró y se incorporó en el sofá, se levantó y quiso coger una revista que se encontraba en la parte de arriba del almario del salón, se puso de puntillas, pero aun así no la alcanzaba, asique acercó una silla y se subió, cuando ya tenía la revista en la mano, la chica pudo oír un.
- ¿¡Pero qué haces!? –por parte de su hermano, que la cogió con delicadeza y la bajo, Zayn se acercó con cara de pocos amigos hacia ella.
- No puedes subir y ponerte en peligro a ti y al bebé –dijo su ahora novio.
- Dios mío, estáis fatal de la cabeza, tengo una semana contada de embarazo ¡relajaros! –dijo la chica exasperada, de pronto la cerradura de la puerta principal se oyó.
- ¡Ya estamos en casa mis pequeños! –gritó la señora Styles con su típica voz maternal.
- ¡Chicooooooos! –dijo el padre, a veces todavía los trataba como su tuvieran cinco años. Los dos fueron al salón y se encontraron a sus dos hijos y a Zayn.
- Hola –dijo María sonriéndoles y levantándose para saludarlos, el segundo en hacerlo fue Harry y Zayn se levantó más tarde, le dio dos besos a la madre de los chicos y luego fue hacia el padre, se intercambiaron miradas y se estrecharon las manos, Zayn sentía miedo… el padre de María y de Harry, era grande y atlético… estaba seguro que le patearía el culo por lo del embarazo.
- ¿Cómo habéis estado preciosos? –preguntó la madre, María sonrió.
- Muy bien mamá, Harry es novio de Alba –dijo María sonriendo, la madre de esta rio y cogió a Harry de los mofletes.
- Mi niño… que se hace mayor… ¡ahí! ¡Me van a salir los nietos rubios! –gritó la mujer, Harry rio, adoraba a su madre.
- ¡María Alison Styles Cox! –dijo el padre bajando las escaleras enfurecido, María se giró y entonces lo comprendió todo, su padre tenía en las manos los exámenes del ginecólogo…
- Papá… yo… -dijo la chica pero el otro la cortó.
- ¡Estás embarazada! –dijo su padre, Zayn cogió a María de la mano.
- Señor…
- ¡Cállate!
- ¡George! –Dijo Anne alarmada, miró a su hija –Tranquilo…
- Abortarás… -dijo el padre como orden, María se llevó la mano al estómago y Zayn la miró alarmado.
-No… no lo haré –contestó la otra, su padre suspiró.
- Tienes 19 años inconscientes.
- Papá… Zayn y yo lo hemos decidido así… nos queremos, sé que es pronto, pero no dejaremos los estudios, lo sabremos llevar papá… es nuestro bebé –dijo la chica, el padre se relajó – ¿Nos apoyarás?
- Mira… solo espero… que hayas tomado la decisión correcta… y que no te arrepientas luego de esto –dijo su padre –Pero soy tu padre y te quiero y te apoyo…
- Gracias –dijo abrazando a su madre también.
- Y tú… -le dijo a Zayn –Lleva cuidado con lo que haces con mi niña y mi nieto… -Zayn asintió cagado.
-N- no se preocupe señor… -tartamudeó.

Estaba en una de esas fiestas de negocios a las que solían invitar a su padre, no las aguantaba, lo único bueno que tenían es que con cada fiesta estrenaba un vestido nuevo, el de esta noche era de palabra de honor blanco  y corto y a partir de la cintura caía gasa negra hasta los pies. Le apetecía dar vueltas para que el vestido girase a su alrededor, pero no era lo apropiado… se había recogido el pelo en un moño rodeado por una trenza y varios mechones sueltos. Estaba con los codos apoyada en la barra con un Gin-tonic, resulta que el vodka-limón era demasiado barriobajero para la fiesta… Llevaba toda la noche pensando en Niall y era lo que menos le apetecía en ese momento, pero no podía dejar de hacerlo, estaba todo tan reciente… además que por una vez, no habría estado mal sentirse querida… <tengo que olvidarlo, ya> se dijo así misma.
- Hola -<oh genial, ahora a parte de mi propia voz también oigo la de Niall> suspiró cansada -¿Raquel? –le dieron un par de golpecitos en el hombro y ésta se giró sobresaltada.
- ¿Me has seguido? –ahí estaba el rubio y con traje, lo hacía a posta… estaba demasiado guapo <no le mires, no le mires, no le mires>
- No –contestó –han invitado a mis padres…
- Mira, que casualidad… -comentó Raquel sarcástica.
- Raquel… -empezó.
- Déjame –fue a irse pero vio a su madre ir hacia ellos –mierda, mierda, mierda –se giró agarrando la mano de Niall que se quedó como “WTF” –finge –le susurró.
- ¡Niall! –le saludó la madre contenta.
- Buenas noches –contestó el rubio -¿cómo está? –era tan repulsivamente amable…
Después de hablar un rato con él se fue a “socializar” y nada más se dio la vuelta Raquel le soltó rápidamente.
- Oye mira, vete lejos ¿vale? Hazme ese favor –le dijo a Niall.
- No quiero, y además, te voy a decir una cosa –agarró su muñeca para que no se fuera –no tengo nada con Caroline, me vale gorro esa tía –dijo poniendo cara de asco –estábamos empezando bien… -dijo colocando uno de los mechones de pelo sueltos por detrás de la oreja de Raquel. Ésta levantó la vista mirando los preciosos ojos de Niall, sintió una cosa en el estómago y se decidió.
- Lo siento –dijo separándose de él –yo no siento lo mismo y tampoco quiero sentirlo –Niall resopló fuertemente y apoyó un brazo en la barra.
- ¡Raquel! –La madre se acercó a ellos otra vez y Rach volvió a pegarse a Niall agarrándole por la cintura –no sabía que iba a venir tu novio –el susodicho la miró y la otra le sonrió falsamente.
- Yo tampoco, ha sido una grata sorpresa mamá –contestó.
- Bueno, así tu padre puede conocerle –volvió a sonreír falsamente –ahora le traigo –la mujer se dio la vuelta y se fue.
- No voy a seguir con esto –dijo Niall cuando ya no podían oírles.
- Lo entiendo –contestó Raquel seca –al menos… ¿puedes hacerlo por esta noche?
- No sé, ¿por qué iba a hacer algo por ti cuando tú nunca haces nada por mí? –se miraron intensamente por unos segundos.
- Porque no eres como yo –le contestó Raquel, Niall le sostuvo la mirada ¿por qué tenía que tener esa mirada tan intimidante? –por favor Niall…
- Hasta que venga tu padre –dijo seco –luego no volvemos a hablar ¿sí? –ésta asintió sin mirarle, eso era lo que quería ¿no? Al menos es lo que llevaba pensando desde que pasó todo lo de la tal Caroline... ¿y si eso era lo que quería por qué sentía que podría desplomarse en cualquier momento sobre el suelo? ¿Y por qué tenía esas ganas incontrolables de llorar hasta deshidratarse?
- ¿Quieres tomar algo? –Niall asintió y pidió lo mismo que ella.
- Raquel –ésta levantó la cabeza para mirarle y le dio la copa –mira no lo entiendo y como esta es la última vez que pretendo hablarte te lo voy a decir…
- Prefiero que no lo hagas –le cortó.
- Me da igual lo que prefieras, yo finjo, tú escuchas –ésta bajó la vista a su copa –y a ser posible también me miras –puso un dedo sobre su barbilla y le obligó a mirarle a los ojos.
- No me gusta que me manden.
- Créeme que ya lo sé, pero hoy no te queda otra –ella resopló, total ya estaba destrozada, por mirarle unos minutos la cosa no iba a empeorar –bueno de verdad que no me entra en la cabeza por qué en un par de días has cambiado así de opinión, sabes perfectamente que paso de Caroline, pero creo que no quieres sentir más –ésta suspiró –pensaste que tenía algo con la estúpida esa, te dolió y te diste cuenta de que te importo y que te puedo hacer daño… -Raquel apartó la vista y Niall agarró su mano –Rach, de verdad que no haría nada para hacerte daño, ¡todo lo contrario! Solo quiero que sonrías por mí y que pongas la misma cara que tenías cuando me viste tocando la guitarra –una lágrima traviesa recorrió rápidamente la mejilla de la otra y Niall la abrazó –no llores por favor, no lo aguanto… siento que es por mi culpa.
- Es que es por tu culpa –le contestó en un susurro, eso a Niall le hizo sonreír al darse cuenta de que sí que le importaba. La otra suspiró lentamente y se separó secándose con cuidado los ojos –Niall ¿no te entra en la cabeza que no quiero estar contigo? ¿Qué no quiero sentirme como me siento cuando estoy contigo? ¡Déjame!
- ¡No! ¿Es que por qué no quieres sentirte así? ¡Yo lo sé! Porque tienes miedo… cobarde.
- ¡No me llames cobarde! –Se picó la otra -¡no lo soporto! ¡NO TE SOPORTO! –empezó a salirse de sus casillas, cosa que no solía ser muy habitual y a Niall no le causó otra cosa que risa, haciendo que Raquel se enfadara más y más por momentos. Apretó los puños a los costados -¡te odio! –Niall no pudo contenerse más y empezó a carcajearse en su cara –le mato –se dijo Raquel así misma –juro que le mato… ¡NIALL! –le gritó para que se callase.
- Perdón, perdón –dijo levantando las manos en señal de paz. Ella desvió la vista para encontrarse con su padre viniendo hacia ellos.
- Niall, Niall, Niall –le agarró la mano rápidamente y éste aprovechó y la abrazó un segundo -¡para! –le susurró en voz baja, el rubio sonrió como respuesta y le pasó un brazo por la cintura.
- Raquel ¿qué estás haciendo? –le preguntó el padre nada más llegó hasta donde ellos se encontraban.
- Han, Este es Niall Horan –le presentó la madre a lo que éste le ofreció la mano.
- Si, si, si –dijo Han, que le estrechó la mano pero les separó rompiendo el contacto que tenían entre ellos, Niall se quedó sin saber que decir y Raquel suspiró porque sabía perfectamente lo que su padre estaba pensando –no es nada en contra tuyo esto… ¿Niall? –Éste asintió –es solo que mi hija no puede estar con nadie en este momento, en esta fiesta, tú ya me entiendes –le dijo el padre de Raquel, pero no, no lo entendía en absoluto.
- ¿Qué quiere decir? –preguntó el rubio.
- Nada importante –contestó Han que agarró la muñeca de su hija y tiró de ella ligeramente -¿ves a ese chico de allí? –Le preguntó a lo que ella asintió –es el hijo de un hombre importante que me va a vender su empresa si… “le doy una buena impresión” –le explicó –preséntate a él y háblale un poco, ya sabes… -ésta miró a Niall que estaba prácticamente con la boca abierta -¿Raquel?
- Papá prefiero pasar la noche con Niall…
- Es un negocio importante ¿de verdad no piensas ayudarme? –su padre clavó la vista en ella y Raquel accedió –gracias hija –le dio un beso en la cabeza y un pequeño empujón, pero Niall la agarró de la muñeca.
- ¿Pretende que su hija se camele a ese idiota por un estúpido negocio? –preguntó anonadado.
- No tengo nada en contra tuyo chaval, pero no te metas donde no te llaman.
- Niall… -le susurró Raquel.
- No –le contestó el rubio sin soltarla-es que resulta que a esto sí que me llaman, porque no sé si se ha dado cuenta de que yo –se señaló con un dedo –estoy con su hija, juntos –dijo señalándolos a ambos.
- Ah –contestó el padre riendo –pero no te preocupes, que mi hija no siente nada por ese, son solo negocios…
- ¡Que su hija no es un negocio! –Le contestó el rubio de mala manera -¡no la puede tratar así!
- No me digas como tengo que tratar a mi hija… ni siquiera la conoces chico.
- La conozco muchísimo mejor de lo que se piensa y sé que ella lo hace por usted, porque por alguna estúpida razón le aprecia –Raquel le puso una mano en el pecho.
- Déjalo, por favor… no pasa nada… -le dijo sin mirarle.
- ¡Si pasa Rach! Tú vales más que eso, tu padre no te puede usar para que zorrees a los hijos de sus estúpidos negocios ¡no le debes nada si te trata así! –los ojos de Raquel empezaron a empañarse.
- No importa… -susurró ella, a lo que su padre tiró de su brazo.
- Gracias hija –le dio un beso en el pelo pero Niall volvió a agarrarla, parecía una partida de Pin Ball.
- No se va a ir a ningún sitio –dijo serio –bueno si, ella y yo nos vamos a ir de esta maldita fiesta –agarró su mano con suavidad pero a la vez firmeza, a lo que su padre se puso enfrente.
- Raquel no vas a ir a ningún sitio –Niall apretó la mandíbula y Rach le miró mordiéndose el labio –si lo haces, no quiero verte por casa en los próximos días –Niall se quedó con la boca abierta y apretó la mano de ésta para darle ánimos, Raquel cuadró los hombros un momento.
- Bien –contestó tirando de Niall y yendo hacia la salida, por el camino varias lágrimas se derramaron por sus mejillas pero no podía evitarlo, su padre siempre había sido muy distante con ella y por eso siempre que le pedía un favor intentaba hacerlo lo mejor posible para complacerle.
- Raquel…
- Calla –salieron a la calle y ésta le soltó y anduvo por la carretera desierta hasta que vio un banco en un lado de la acera, se sentó y se cubrió la cara con ambas manos, Niall se sentó a su lado y le pasó un brazo por los hombros a lo que ella se apartó, pero el rubio volvió a intentarlo a lo que se llevó un manotazo de la otra -¡déjame! –le agarró las muñecas y tiró de ella hasta que consiguió pegarla a su pecho entre forcejeos.
- ¡Estate quieta! –La otra le bufó pero paró y dejó que Niall la abrazara -¿estás bien?
- Sí.
- Mentira.
- ¡¿Entonces por qué preguntas?! –le dijo de mala manera –tendría que haberle hecho caso…
- ¡No! –Dijo él agarrándole la barbilla para que la mirara – ¿eres la chica más orgullosa que conozco y no te valoras nada cuando está el estúpido de tu padre?
- No le llames así –contestó.
- ¿Por qué le defiendes? ¿Ha hecho algo por ti alguna vez? A parte de poner la semillita vamos… -eso la hizo reír.
- La semillita… -repitió ésta.
- Lo que sea –dijo el otro –no tienes nada que demostrarle, no lo merece… -Raquel le miró un segundo y le abrazó bajando la vista. Niall le acarició la espalda y notó que tenía la piel de gallina –espera –se quitó su americana y se la puso por encima, para después volver a abrazarla.
- ¿Piensas todo eso que has dicho de mí? –le preguntó Raquel.
- Sino no lo hubiese dicho… -contestó el rubio con la boca pequeña, Raquel se removió un poco pero no le miró ni le soltó a lo que Niall sonrió.
- Gracias… ¡mierda! –Se  incorporó al segundo –me he dejado el móvil dentro, con el abrigo –dijo casqueando la lengua.
- Yo te puedo dejar mi móvil si quieres –alargó la mano hasta el bolsillo de la americana que descansaba sobre los hombros de Raquel y se lo dio.
- Alba estará durmiendo… -dijo –me va a matar si la despierto…
- ¿Para qué la quieres?
- Niall –clavó la vista en él –no tengo casa donde dormir hoy ¿no has oído a mi padre? Porque lo decía enserio.
- ¿Qué dices? –Dijo el otro anonadado, ésta se encogió de hombros –lo siento –se disculpó.
- No es tu culpa –le sonrió –no me hagas darte las gracias otra vez.
- ¡Ooooh! Me encantaría que volvieses a hacerlo –dijo sarcástico.
- Ya pues sigue soñando rubito –le contestó bromeando.
- Vente a mi casa a dormir –soltó Niall, a lo que Rach se quedó un segundo sin respirar.
- No quiero meterte en líos con tus padres –contestó sin mirarle.
- Bueno… no tienen por qué enterarse.
- Te estás volviendo un niño malo –le vaciló la otra sonriendo.
- Todo se pega menos la hermosura –contestó el otro encogiéndose de hombros.
Raquel echó a andar por la carretera desierta.
- ¿Vienes o no? –le dijo cuando vio que el rubio no la seguía, este asintió y se puso a su lado.
- ¿No deberías coger tu abrigo con el móvil? –le preguntó.
- Ya lo recogerán mis padres… es demasiado caro como para que lo abandone ahí –dijo ella encogiéndose de hombros.
- Así que ya no estás enfadada… -Rach le miró levantando una ceja.
- En algún sitio tendré que dormir… -puso como escusa a lo que Niall abrió la boca indignado –y si rubito, es por el interés… -Niall la agarró de los antebrazos y la empujó haciendo que se quedara de espaldas al suelo sin llegar a tocarlo, solo agarrado por él.
- ¿Segura de que es por el interés? –dijo Niall mirándola desde arriba, ésta no contestó así que la dejó caer y volvió a sujetarla antes de que tocara el suelo.
- Para –le contestó haciendo fuerza para no caerse, Niall la levantó rápidamente riéndose y la pasó un brazo por los hombros –que intenso hijo –dijo la otra apartándose de su brazo –no te quiero imaginar en otros lugares –le guiñó el ojo y se rio provocándole.
- ¿Por qué me pones a prueba Dios? –dijo Niall mirando al cielo.
- Oh, claro te faltaba eso –le dijo la otra –creer en Dios…
- Es una expresión idiota –le contestó. Se acercaron a la casa de Niall –mierda –se quejó –ya han llegado mis padres… -se giró hacia Raquel que ya estaba pensando donde quedarse a dormir -¿te importa… entrar por la ventana? –le preguntó el rubio rascándose la cabeza.
- No, pero me tienes que dejar tus calcetines –Niall la miró sin entender –con tacones no puedo subir y no pienso ir descalza así que… venga dámelos –extendió la mano en su dirección y Niall se quitó los zapatos y después los calcetines –gracias –se los puso y se fue hacia la parte de atrás –te veo arriba.
Niall seguía en la puerta pensando en cómo podía gustarle tanto alguien con esas ideas de cabra montesa… y lo que más le intrigaba era ¿cómo se le ocurría? Suspiró y sacó las llaves para abrir la puerta.
- Niall –dijo su madre cuando entró -¿dónde estabas?
- Con una amiga –le contestó, yendo a la cocina.
- ¿Es la que te vino a buscar el otro día verdad? –El rubio no contestó – ¿Niall?
- No, no era ella –dijo finalmente mientras preparaba dos sándwiches de jamón y queso –me voy a dormir –le dio un beso a su madre y subió rápidamente a su cuarto.
- No he podido resistirme –dijo Raquel sentada en la cama y con una pijama antiguo suyo de Bart Simpson –he abierto ese cajón –contestó señalándolo –y he encontrado esto –se agarró el pijama enseñándoselo –no podía creérmelo –empezó a reírse a lo que Niall estaba rojo.
- Eso es de cuando tenía doce años –se defendió –además has tenido que rebuscar mucho para encontrarlo –ésta se encogió de hombres controlando la risa –toma –le dio uno de los sándwiches.
- Gracias –contestó ella sentándose en el suelo para no llenar la cama de migas. Niall se la quedó mirando -¿qué?
- Voy a cambiarme, date la vuelta.
- ¿Qué? Pero si no me voy a asustar rubito…
- Vale, pues no duermes aquí –ésta resopló y se giró comiéndose el sándwich –ya sé que quieres verme en bolas, pero hoy no va a ser el día.
- Ah, ¿ósea que habrá un día? –Le contestó burlándose –en realidad podría ser cuando a mí me apeteciera y lo sabes –Niall se sentó enfrente solo con unas pantalones largos de chándal grises. Raquel se controló para no hacerle un repaso.
- ¿Segura? –ésta asintió.
- Soy muy persuasiva –dijo tragando el último trozo.
- Bueno, yo soy muy duro –ésta se rio y dio una palmada.
- ¡Sí señor! ¡Duro es la palabra! –Niall se rio también y Rach volvió a sentarse en la cama como los indios, entonces sonó el teléfono del rubio.
- ¿Por qué me estás llamando? –le preguntó enseñándole su nombre en la pantalla, Raquel se encogió de hombros y el rubio descolgó -¿Si?... Ah, sí, sí, espere –le pasó el teléfono a la otra –tu madre –susurró.
- Dime –contestó Raquel sonando indiferente –ya… si… vale… si… adiós –y colgó devolviendo el teléfono a Niall.
- ¿Qué quería? –preguntó.
- Nada… -sonó un poco triste –que si estaba contigo y que mañana cuando se fuese mi padre volviese y bla, bla, bla –se encogió de hombros jugando con la sábana y Niall se sentó a su lado –no hace falta que me digas nada, así que no lo hagas…
- No entiendo porque tu madre no te defiende –dijo el rubio confuso –es tu madre –ésta sonrió sin ganas.
- Ya, bueno… me da igual –Niall levantó una ceja sin creerse nada –no necesito un psicólogo.
- En realidad creo que si –le contestó riendo.
- ¿Ah sí? –Éste asintió –pues a lo mejor tú necesitas un médico después de esto –le empujó y empezó a pegarle tan fuerte como pudo, pero el otro solo se reía haciendo que Raquel se cabreara más -¡para!
- No –dijo entre risas -¡para tú! –le agarró de la nuca y la besó bruscamente, ésta enredó los dedos en su pelo acercándose más, definitivamente ambos se morían por ese beso. Niall la empujó ligeramente quedando tumbado encima de ella y Raquel recorrió su espalda desnuda con las manos. Niall pasó las manos por sus muslos haciendo que ésta le rodeara la cintura y subió hasta masajear su trasero. Se separaron para respirar un segundo.
- Deberías estar prohibido –dijo Rach recuperando el aliento a lo que Niall sonrió y besó su cuello, haciendo que ella gimiese de placer.
- Niall –se oyó una voz desde la puerta y ambos se separaron rápidamente incorporándose, hasta que vieron que era Caroline.
- Que susto –dijo Raquel llevándose la mano a la frente y dejándose caer otra vez.
- Si, Caroline ¿qué haces aquí? –le preguntó Niall serio.
- Si –intervino Rach –no me van los tríos con otra tía… -Niall la miró aguantando la risa, mientras Caroline seguía clavada en la puerta.
- Un poco más y os pillo follando –reaccionó al fin.
- Ay Niall –dijo Raquel sentándose en la cama –es de esas a las que les gusta mirar… -dijo con cara de asco. La otra se puso roja por momentos y se lanzó a pegarla pero Niall se puso entre medias agarrándole las muñecas.
- ¿Qué haces? –le dijo serio a lo que Raquel emocionada se puso de pie en la cama para observar la escena mejor.
- Tú eres mío –se quejó la muñequita de plástico haciendo pucheros.
- Mira yo no soy de nadie, porque no soy un objeto ¿vale? Ya te dije que no quería nada contigo, así que déjame en paz Caroline.
- Pero… tú y yo…
- Tú y yo nada –le cortó –nos atraíamos hicimos lo que teníamos que hacer y punto, en ningún momento te di esperanzas de nada más, solo que en tu cabeza te has creado otra realidad…
- Escribe un cuento –dijo Rach apoyándose en los hombros de Niall y llevándose una  mirada asesina de la animadora –yo solo quería sacarle provecho a tu imaginación –dijo encogiéndose de hombros.
- La cuestión es –volvió a hablar Niall –que no me gustas, lo siento, pero es así. Estoy con ella acéptalo y supéralo.
- Yo te quiero… ¡¿Por qué te gusta esa zorra?!
- ¡Eh! –Se quejó la otra –vas a llamar tú…
- Relaja –le cortó Niall –Caroline estás en mi casa, no la insultes ¿está claro? Me he portado bien contigo, así que supéralo ¿sí?
- ¡Me das asco! –dijo la muñequita de plástico separándose de ellos dos y saliendo de la habitación.
- Le das asco Niall… quizás deberías ducharte –le dijo Rach todavía agarrada a sus hombros.
- Tienes la lengua muy larga –dijo el otro girándose con una media sonrisa.
MI BABIES!!!!!! QUE TALLLLLLLLLL!!! BUENO AQUI OS DEJO ESTE CAPITULAZO, ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO, COMENTADME POR FAVOR, Y SEGUID AL BLOG, ES MUUUY IMPORTANTE, BUENO DECIROS QUE YO (MARIA), CONVENCERE A RAQUEL PARA HACER UN VIDIO, PARA VOSOTRAS EL 24, BUENO EL 25 Y LO SUBIREMOS. ¿QUE ME DECIS? BUENO PUES AQUI OS DEJO UN BESO!!!!!
-Maria y Rachel!!